Cooperativa de Servicios Financieros, para impulsar y fortalecer emprendimientos dentro del sector de la Economía Social y Solidaria (EES).

 

1- Orígenes y descipción de la experiencia.

 

Coop57 es una Cooperativa de Servicios Financieros, cuyo principal objetivo es impulsar y fortalecer iniciativas dentro del sector de la Economía Social y Solidaria (EES).

La cooperativa fomenta una economía que esté al servicio de las personas, basada en una distribución equitativa de los recursos y una gestión democrática y colectiva, así como en la sostenibilidad  social y medioambiental de los proyectos que se financian.

Coop57 nace fruto de la lucha obrera de los trabajadores de la editorial Bruguera en los años 80 – 90.  Luego de un cierre fraudulento, reclamó una indemnización que les es concedida, utilizando una parte de la misma para constituir un fondo común. En 1996 se conforma como cooperativa, sus integrantes tenían claro que no querían seguir trabajando en empresas del mundo capitalista y querían impulsar sus propios proyectos autogestionados.

Esta experiencia se desarrolla hoy en un contexto en el Estado Español que lleva seis años de crisis financiera. Desde entonces, el gobierno de la Troika ha socializado las pérdidas y privatizado las ganancias y el sistema bancario, principal responsable de la crisis, ha sido rescatado con un costo de 2200000 millones de euros.

Llevamos seis años de crisis financiera. Y seguimos. Hasta la fecha, la factura del rescate bancario en España ya nos ha costado 220.000 millones de euros, entre ayudas directas e indirectas. El objetivo declarado era sanear el sistema financiero español para que fluyera el crédito hacia la economía productiva. ¿La realidad? Los créditos inferiores a un millón de euros a empresas no financieras han caído un 66% desde el inicio de la crisis. No hay dinero, nos dicen. Tampoco es verdad. Las entidades de crédito españolas acumulan hasta 300.000 millones de euros en deuda pública, ganando cientos de millones de euros con un segundo rescate bancario encubierto. No se han utilizado las ayudas públicas para financiar a la economía productiva.  (Boletín informativo 25 de Coop57)

En los últimos 4 años se han financiado desde Coop57 300 proyectos de la economía solidaria catalana por valor de 10 millones de euros. El año pasado, los activos eran de 4’5 millones de euros para 2’8 millones concedidos en créditos (más información aquí). Vale la pena señalar que el grado de morosidad en 10 años es cero.

 

2- Organización interna y externa.

 

El primer aspecto a señalar es que Coop57 no es ni pretende ser un banco. La diferencia principal de Coop57 con un banco es, en primer lugar, la autorregulación: no está sujeto a la regulación del Banco Central ni del Banco Central Europeo. Su regulación se rige solamente por la ley de cooperativas. En segundo lugar, la otra característica fundamental distinta de un banco es que los préstamos están basados en la confianza, no en una garantía patrimonial sino en la confianza en las personas; una confianza que se debe fundamentalmente a la trayectoria de las personas en el ámbito de la ESS.Finalmente,no emiten tarjetas de crédito ni cuentas corrientes.

Coop57 ha conformado un modo de organización en red que se ha expandido fuera de Cataluña, y que está compuesto por nodos autónomos que comparten estructura jurídica y equipo técnico, pero el ámbito de decisión es de cada territorio; cada uno tiene su asamblea, arma sus estructuras, elije los socios, etc. Los modelos de gestión son distintos debido al tejido social que hay detrás.  La decisión de expandirse en una red de nodos autónomos responde a una reflexión colectiva vinculada a respetar los contextos económicos y sociales, así como a la intencionalidad de no crecer piramidalmente para no perder dinamismo y participación.Actualmente hay sedes en Aragón, Madrid, Andalucía, Galicia e impulsores en País Vasco, Asturias y  País Valenciano.

La cooperativa funciona asambleariamente, con el modelo de un socio un voto. La asamblea es el máximo orden soberano, tomando las decisiones más importantes para la gestión de la cooperativa, pero tiene otros órganos de funcionamiento: a nivel de representación, la cooperativa cuenta con el Consejo Rector. A nivel ejecutivo Coop57 tiene 2 órganos más: la Comisión Delegada del Consejo Rector y  Coordinación/Administración. El organigrama se puede ver aquí.

En tercer lugar, Coop57 está constituida por personas o entidades que entienden que colectivamente pueden resolver sus necesidades de financiación para llevar a cabo proyectos de economía social. La entidad tiene dos tipos de socios, el socio de servicio y el socio colaborador. Los socios del primer tipo son entidades jurídicas, de la ESS, que aportan un capital social a la bolsa de Coop57 que les permite recibir financiación. Y los socios del segundo tipo pueden ser entidades o personas, que pueden depositar sus ahorros  pero no solicitar préstamos. En la actualidad tienen aproximadamente 575 socios de servicio, en todo el Estado, y 2.800 socios colaboradores.

En cuarto lugar, es importante señalar que el interés, en 2014, del préstamo se sitúa al 6’50% anual en los proyectos a medio y largo plazo (es decir, de aquéllos proyectos cuyo máximo término para devolver el crédito sea siete años).

Coop57 forma parte de redes cooperativas. Participa en la Federación de Cooperativas de Trabajo, en la parte de servicios; es sociofundadores de la XES (Xarxa d’Economia Solidària de Catalunya), y hace parte de REAS (Red de redes de economía alternativa y solidaria).

Finalmente, Coop57 no cuenta con modelos organizativos similares que puedan servir de inspiración. Es un modelo altamente original.

 

3- Relación de lo común con lo público y lo privado.

 

Desde Coop57 se posicionan a distancia del “mercado capitalista”. Su propuesta se ubica dentro de un Mercado, pero un Mercado Social que se quiere desarrollar y potenciar en el que se fomenta la colaboración y la no competencia entre las entidades. Las Ferias de Economía Social y Solidaria son el escaparate de este mercado.

Existe un filtro ético-social para aceptar o desechar todas las entidades que quieran financiarse. Quedan fuera todas aquellas entidades mercantiles, no democráticas, que no realicen una distribución de la riqueza. En cambio, si podrán obtener financiación iniciativas empresariales que son catalogadas con la etiqueta de “economía social”: cooperativas, asociaciones, fundaciones, empresas de inserción.

Coop57 tampoco puede ser ubicada dentro del sector Estatal, ya que entiende que los modelos Estatales son jerárquicos, burocráticos y poco participativos. En este momento Coop57 mantiene un debate con la administración pública sobre este tema: fomentar a nivel local/municipal la ESS. Busca poder facilitar el trámite para la conformación de cooperativas, licitaciones, concursos. Un debate que implica dos tendencias: la de algunos ayuntamientos que tienen la intención de municipalizar servicios, y la de Coop57 que fomenta la responsabilidad de los servicios en empresas sociales.

Por otra parte, y contrariamente a los pronósticos negativos esperados, la crisis ha supuesto la expansión y crecimiento de la experiencia. “Empezamos a recibir mucho dinero cuando, posteriormente al 15M, la gente comenzó a visualizar el funcionamiento de la banca convencional. Hubo un proceso de concienciación colectiva que motivó a la gente para empezar a colocar su dinero en la banca ética” (comenta Raimon, coordinador adjunto de servicios financieros de Coop57). En el último año los ahorros de Coop57 se han disparado exponencialmente en un 40%. El crédito está estancado porque las entidades de ESS, vinculadas al ámbito público o al privado, temen iniciar inversiones. En este momento se están evaluando estrategias para seguir financiando proyectos; se está pensando en la creación de una fundación para tener un papel más activo en la potenciación y el asesoramiento de iniciativas.

 

4- Resultado.

 

A nivel organizativo, la novedad de Coop57 es al mismo tiempo una fortaleza y una debilidad. No cuenta con modelos de cooperativa de servicios financieros de filosofía similar en los que inspirarse. Si bien esta situación implica un crecimiento lento debido a la necesidad de abrir camino constantemente, también ha permitido manejarse con criterios autónomos, experimentando y moldeando el proyecto.

Coop57 ha tenido que limitar la entrada de nuevos ahorros: no se limita la entrada como socio pero sí el máximo de dinero que se puede aportar, 15 mil euros. Entender los porqués de un exceso de capital como el que se cuenta ahora es más que necesario. Parece que el gap entre la oferta de servicios financieros y la demanda requiere de una mayor atención. No se sabe bien si la acumulación de capital se debe a un desconocimiento general de la iniciativa, a que ésta solamente sea conocida en determinados círculos, o a otros motivos, como a la entrada masiva de dinero después del 15M, hecho que puede ser puntual y subsanable con el paso del tiempo; pero que haya más oferta que demanda parece un contra sentido debido a la necesidad de generar empleo y empresas en el actual contexto de desocupación y crisis.

Coop57 es un instrumento de planificación económica para el desarrollo del mercado social, y está basado en el asesoramiento experto. Viendo el elevado número de proyectos financiados hasta día de hoy, su potencialidad está fuera de toda duda. Pero toca preguntarse acerca de los límites del mercado social, y de la ESS, tal y como está configurado hoy. La necesidad de un programa de investigación para potenciar el mercado social y aumentar sus capacidades de cooperación y redistribución de la riqueza se vislumbra como algo necesario ahora que la herramienta de planificación ya funciona.

Otra pregunta importante relacionada directamente con Coop57 es acerca del precio del crédito. ¿No es un precio muy elevado? ¿No hay opciones en el ámbito de la banca ética que quizá pueden convenir más debido a intereses más bajos? ¿No se podría imaginar, sobre todo en la coyuntura actual de excedente de capital, un sistema menos rígido de préstamo y con intereses más personalizados?

Finalmente, Coop57 es una de las entidades que demuestran mejor la lógica contra cíclica de la ESS. En un contexto de crisis no para de crecer. Parece que esta lógica tiene antecedentes históricos: después de la crisis del 29 ya ocurrió algo similar, a nivel de creación de cooperativas, en la ciudad [ver el libro de La Ciutat Invisible: Les cooperatives obreres de Sants. Autogestió proletària en un barri de Barcelona (1870 – 1939)]. La ventana de oportunidad para el empleo cooperativo y la creatividad social, o dicho en otras palabras, para una nueva reproducción social, cuenta con un instrumento de financiación clave para su transformación. Debido a esta característica, Coop57 puede ser calificada como una institución de lo común, es decir, una forma de cooperación orientada a satisfacer y desbloquear las necesidades productivas de cooperación en el contexto de crisis y de agotamiento del Estado del Bienestar. Esta institución plantea en una escala micro una redistribución de los ahorros y los beneficios que haga crecer una nueva manera de entender la economía, una nueva ética económica que escapa a la acumulación sin sentido de capital.

Las preguntas principales que quedan abiertas, y que quizá están más allá del alcance de Copp57, aunque ayudan a seguir pensando la experiencia, son: ¿en qué medida es posible desarrollar un mercado, con otra ética lo más alejada posible de la lógica capitalista, que dé soluciones a la urgencia del presente? ¿A qué escala puede llegar la lógica de la ESS y cómo se puede franquear el techo presente? ¿No toca imaginar, en consonancia, un sistema fiscal que distribuya la riqueza existente de una manera más justa, además de un sistema político que ponga límites al poder financiero?