Solar reactivado en el Eixample, auto-gestionado colectivamente como espacio de encuentro para la transformación social y ambiental del barrio.

 

 

1- Descripción y origen de la experiencia.

 

El solar comúnmente conocido como Germanetes es un espacio vacío de unos 5500 m2 localizado en el barrio del Eixample Izquierdo, Barcelona, que supone una superficie de prácticamente la mitad de la manzana entre las calles Consell de Cent, Comte Borrel y Villadomat.

En este espacio estuvo situado desde el siglo XIX el convento de las Hermanitas de los Pobres (Germanetes dels Pobres), con una gran tradición y memoria en el barrio, hasta el año 2001 cuando se cerraron sus puertas.

No fue hasta 2003, cuando se procedió al derribo de dicha edificación y tras un complejo tramite de negociación, su titularidad pasó a manos del Ayuntamiento de Barcelona en el 2006. De manera que el ayuntamiento presentó una modificación del Plan General Metropolitano de Barcelona (PGM-76), en adelante MPGM, cambiando los usos de este espacio para la construcción de equipamientos públicos que dan respuesta a las necesidades y reivindicaciones vecinales: instituto de enseñanza secundaria, una guardería, pisos tutelados para gente mayor, centro de día, viviendas de alquiler para jóvenes y espacio público. Pero todas estas promesas quedan aún pendientes de construcción a día de hoy (2014), alegando las administraciones recortes presupuestarios motivados por la crisis. El solar al que nos referimos continúa siendo un espacio vacío en mitad de la ciudad y sin posibilidad de uso.

Entorno a este solar de Germanetes y en el seno de esta crisis surge la iniciativa ciudadana de Recreant Cruïlles, como grupo de trabajo de la Asamblea de la Esquerra de l’Eixample (retorno a los barrios del 15M – Acampada Plaza Cataluña) con el apoyo y colaboración de la Asociación de vecinos y vecinas de la Esquerra de l’Eixample (AVVEE) y la participación de distintas entidades del barrio y la ciudad. Cuyo propósito en sus inicios se basó en crear un proceso de participación abierto y plural para relanzar les reivindicaciones vecinales de espacios verdes y de equipamientos públicos y, mientras no se consiga, promover la re-apropiación temporal del solar abandonado, como oportunidad donde desarrollar un espacio de laboratorio para la reforma del actual modelo social y urbano de la ciudad.

Actualmente Recreant Cruïlles es un grupo personas que proceden de diversos ámbitos profesionales, sociales e ideológicos, tanto vecinos y vecinas del barrio, como fuera de él. Es la comunidad entorno al espacio Germanetes que promueve esta transformación social y ambiental en los barrios de la Esquerra de l’Eixample y Sant Antoni, que sufren de una escasez de equipamientos y espacios públicos (no comerciales) y, de altos índices de contaminación ambiental.

Recreant Cruïlles va más allá de las fronteras de los muros de este solar, también propone la peatonalización de las calles de Comte Borrell y Consell de Cent, la creación de una plaza en el cruce de esta trama del ensanche, la re-apropiación del espacio público dedicado a los coches para dedicarlo a las personas (como la organización mensual de Mercados de Pages cerrando tramos de Consell de Cent), etc. En este sentido, colabora en iniciativas como el “Cami Amic” (un proyecto comunitario que promueve un uso de las calles más respetuoso y justo para la ciudadanía, y que propone mejorar las conductas cívicas y organización del espacio público), así como, el “Proyecto Respira” que correlaciona una pacificación de las calles del Ensanche con una mejora de la salud ambiental.

Durante un periodo de 2 años, 2011 a 2013, se impulsó un proceso de apertura al barrio y participación de los vecinos y vecinas, se presentaron distintas propuestas y acciones que visibilizan este espacio en desuso y su potencialidad. Estamos hablando de actos reivindicativos y festivos en la calle, instalaciones artísticas como “Inside Out” (instalación que da la oportunidad a las personas de compartir su retrato y mensajes personales sobre la transformación del espacio), o proyectos de arte y espacio público desarrollados por Idensitat en colaboración con Recreant Cruïlles y Makea a través de un dispositivo móvil OBNI (Objeto Barrial No Invasivo).

En paralelo se desarrollaron cuatro talleres abiertos para la definición del proyecto de Germanetes en el que intervinieron más de 60 vecinos en cada taller y legitimaron dichas propuestas. El proceso culminó en un proyecto de futuro que aprovecha la opción del “Pla Buits”, concurso impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona para dar una salida temporal a unos espacios donde están incumpliendo sus compromisos, pero que pueden favorecer la implicación de la sociedad civil en la definición, instalación y gestión de espacios vacíos urbanos, al haberse cedido su gestión temporalmente a las entidades sin ánimo de lucro para dinamizarlos e integrarlos en la ciudad, frente a otras formas de re-apropiación del solar. Y es así como se consigue la cesión temporal de la gestión de un pequeño “espacio de Germanetes”, de unos 580 m2, de estos 5.500 m2 del solar.

El espacio fue inaugurado formalmente el 25 de Enero de 2014 con el proyecto iD Dispositius S+I+T donde se elaboraron dispositivos como la Germaqueta o el Laberinto, la decoración de un edificio con cortinas de colores, el Video Graffiti en otro de los edificios de Germanetes, o proyectos que interaccionan con los comerciantes del barrio (Pequeñas Superficies) o con vecinos del barrio (Proyecto ATLAS) y dotado de un huerto urbano, instalaciones efímeras que facilitan la realización de distintos actos bajo cubierta (conferencias, debates, talleres, espectáculos teatrales y circenses, etc), un almacén, zonas de encuentro, juego, etc. Todo ello se irá complementando con las distintas propuestas contempladas en el proyecto presentado (rocódromo, espacio ludoteca, espacios de deporte, educación, etc), bajo la idea de pensar en un barrio y ciudad diferentes.

Actualmente, en el espacio se dinamizan distintas actividades que promueven y reivindican las diferentes luchas en las que se encuentran inmersos, tanto esta iniciativa como el resto de colectivos del barrio. Pero a su vez, está abierto a todas aquellas entidades, colectivos, grupos y personas que quieran y necesiten un espacio del que hacer uso, plantear actividades, disfrutar, etc., permitiendo y promoviendo la “participación en el espacio público” siempre desde una perspectiva de actividades abiertas a todos y todas (no excluyente ni discriminatoria por etnia, género, poder adquisitivo, etc.) y ausente de actividades comerciales que promuevan un lucro privado.

 

2- Funcionamiento interno y externo.

 

El espai Germanetes está gestionado de forma colectiva y vecinal. En él aparecen como adjudicatarias de la cesión del Pla Buits, la AVVEE y Recreant Cruïlles formando parte de ésta, a través de la Vocalía de Urbanismo y Medio Ambiente. Por otro lado mantiene una estrecha relación con la Asamblea de barrio de la Esquerra de l’Eixample, como espacio en la que se inició la iniciativa. En este mismo sentido, cuenta con la participación de distintas entidades y colectivos que durante estos años han participado en el diseño y desarrollo del proyecto presentado al Ayuntamiento (Idensitat, Straddle3, distintas AMPAs de los colegios del barrio, cooperativas, ateneus, centros sociales autogestionados, esplais, Master en Participación de la UAB, Master de Sostenibilitat de la UPC, IntraScapeLab, etc.) y, por supuesto, vecinos y vecinas del barrio a título individual.

Las relaciones y la organización externa, continúan construyéndose con distintos colectivos que se acercan a la iniciativa y proyectos similares de auto-gestión y re-apropiación de espacios en desuso en la ciudad (Can Batlló, distintos huertos urbanos, centros sociales auto-gestionados, otros espacios vacíos cedidos en el Pla Buits, etc.).

En cuanto a la organización interna, bajo el ideario de la auto-gestión colectiva, podemos distinguir dos niveles estratégicos. Por un lado, las comisiones que agrupan a distintos participantes con un interés personal en el tema a desarrollar, cuya función está más enfocada hacia la acción, al trabajo y ejecutora de los distintos proyectos. Actualmente, en el espai Germanetes se desarrollan gran cantidad de actividades y usos donde actúan éstas comisiones, tales como; la del Huerto colectivo; Infraestructuras, cuya función es acondicionar el espacio; Actividades, donde reciben y coordinan todas las propuestas de actividades que se desarrollan en el espacio; el Rocodromo, que comienza los preparativos para su actividad. Y, en otra escala que a su vez supera los límites del espacio, encontramos comisiones como la de Urbanismo, Medio Ambiente y Espacio Público, (Vocalía de la AVVEE), Educación y Economía. A corto / medio plazo y según definiciones del proyecto de gestión en este primer año de cesión, prorrogable a tres, se ampliarán a otras como deportes, intervenciones artísticas en muros, etc. y a todas aquellas nuevas que respondan a las necesidades y participación activa de la comunidad.

Por otro lado, el segundo nivel estratégico en la organización interna lo ocupa la Asamblea General, donde asisten todos aquellos colectivos, vecinos y vecinas, participantes de las comisiones y de la iniciativa, para coordinar las distintas acciones de cada una de las comisiones y la toma de decisiones en relación a todas las reivindicaciones más allá de los muros del espai Germanetes. Se observa que en estos pocos meses desde la apertura del espacio cedido se intenta promover una asamblea de mayor asistencia y abierta al barrio que aún no tiene claro su misión, pero que ha servido de punto de información colectiva sobre el estado actual de todo aquello relacionado con el espacio, el solar Germanetes y las reivindicaciones de Recreant Cruïlles.

 

3- Relación de lo común con lo público y lo privado.

 

La relación con la administración ha tenido siempre una cierta conflictividad por los propósitos que se persiguen y que desde el 2013 (año en el que se presenta el concurso del Pla Buits), ha sido de un “toma y daca” continuos, con pequeñas victorias como la de ganar más espacio verde para el barrio con el corredor que conecta el interior de manzana desde Viladomat.

En este sentido, el caso del espai Germanetes supone una oportunidad en la reapropiación del espacio público urbano y la auto-gestión de este recurso de forma colectiva y no mercantilista. Define una clara intención de recuperar el espacio como un verdadero espacio de socialización, de encuentro entre vecinos y vecinas del barrio y de la ciudad, inexistente en la trama urbana del Eixample. Un espacio que no actúe solamente como observador de tránsitos y alejado de la continua privatización que está sufriendo el espacio público en Barcelona.

Este espacio público, definido desde sus distintas dimensiones, de acceso universal, dominio público, de uso colectivo, multifuncional propone una imagen ilusoria, donde las desigualdades quedan repentinamente abolidas, es en realidad un espacio abstracto, regulado, mercantilizado, neutral, de transición, sin definición de usos que provoca conflictos. El solar renace como bien común en la acción de la ciudadanía para su reapropiación, definiéndolo como una práctica, y no tanto como un activo, en lucha contra estas caracterizaciones que cuentan con el beneplácito de las administraciones y el mercado.

Un espacio que genera actividades como el huerto, el rocódromo, la ludoteca, etc., que ponen en práctica aquellos conocimientos y dedicaciones que tenemos como ciudadanos y ciudadanas, creando así un conocimiento compartido que genera un beneficio mutuo. Ejemplo de ello es el huerto, donde sus participantes con distintos conocimientos en la materia (desde biólogos/as a agricultores/as), o sencillamente con un gran interés, encuentran un espacio donde la diversidad de conocimientos y experiencias, multiplican estas relaciones de compartir y aprender unos de otros. Pero a su vez, promueven estas relaciones que fortalecen el tejido social de la comunidad, estando en contacto con la naturaleza en mitad del Ensanche y donde la producción agrícola es colectiva. Otro ejemplo, son los talleres abiertos que ofrecen un colectivo de teatro para compartir sus conocimientos con el resto de los vecinos y vecinas e interesados/as, como retorno social por utilizar el espacio para sus ensayos.

Paralelamente se contempla el propósito de trascender de los límites físicos de este espacio cedido (espai Germanetes), persiguiendo como objetivo un urbanismo más humano. La construcción del espacio urbano de forma colectiva, que suponga una transformación social y ambiental del entorno mas próximo. Un urbanismo más amable con el peatón, alejado de los altos índices de contaminación que suponen la aglomeración y que incluya a la ciudadanía en la planificación de este espacio.

Este hecho se promueve en los distintos proyectos de peatonalización de las calles Consell de Cent y Comte Borrell propuestos en colaboración con las entidades del “Cami Amic”, la creación de la primera plaza en el cruce de ambas calles, propuestas de cerrar distintos tramos de Consell de Cent, al tráfico, para el uso y disfrute de los vecinos y la realización de distintas actividades (mercados ecológicos, deportes, juegos de niños, instalaciones artísticas, etc.). Todo ello sin dejar de lado la reivindicación de la construcción de los equipamientos públicos y espacio libre prometidos por la administración en este solar de 5500 m2.

 

4- Resultados.

 

El espai Germanetes visibiliza una lucha por un común a dos escalas. Por un lado en la propia reapropiación temporal del espacio en desuso del solar de Germanetes, como una oportunidad de crear un espacio público-común de los vecinos y vecinas del barrio, no mercantilista, supliendo así una necesidad manifiesta en dicho entorno. Pero, más que el propio recurso y la posibilidad de ofrecer un espacio abierto a distintas actividades y usos, lo verdaderamente importante es la lucha por promover y repensar el espacio público como punto de encuentro y socialización de la comunidad, exento de la privatización y con un verdadero uso colectivo donde se comparten conocimientos y generan apoyos mutuos, en una trama urbana del Ensanche que no permite este imaginario.

Donde surge la duda de por qué continuar construyendo edificios para viviendas cuando existen una gran cantidad de edificios y locales vacíos en dicha trama, como es el ejemplo de los pisos que los bancos se están quedando por los desahucios o del antiguo edificio de Telefónica, en la Avenida de Roma. Cuando el hecho diferencial podría ser la ejecución de un parque / bosque urbano en el Eixample, necesario para luchar con los altos niveles de contaminación en el barrio (y Barcelona) y la reivindicación de los distintos equipamientos públicos prometidos por las administraciones y que aún no se han llevado a cabo.

Y por otro lado, entendemos esta lucha a otra escala, más allá de los muros de dicho solar, que persiguen un urbanismo más humano, donde el coche no sea el protagonista en el espacio urbano. Un urbanismo más sostenible y que reduzca los altos índices de contaminación que actualmente se observan en esta aglomeración. Donde se contemplan acciones de peatonalización, de reapropiación, etc., que guían a los distintos colectivos implicados en la creación futura de un observatorio de la contaminación en el barrio. Pero entendiendo esta lucha, desde un punto de vista de construcción colectiva de la ciudad, donde exista un verdadero protagonismo de la ciudadanía en la participación activa del planeamiento y transformación física del entorno urbano. Se observa así una incipiente acción colectiva ciudadana que promueve y reivindica unas mejoras democráticas en las cuestiones urbanas, tanto físicas (ambientales) como sociales, un ejercicio del “derecho a la ciudad”.