La fuerza de la auto-organización social frente a la destrucción programada de Vallcarca.
 

 

 

1- Orígenes y descripción de la experiencia.

 

La “plaza de Farigola” no aparece en ningún mapa del Ayuntamiento. Si buscas en Google Maps, lo más cerca que te puede sugerir es la calle Farigola, una de las principales arterias del antiguo núcleo de Vallcarca. Sin embargo, la “plaza de Farigola” si que es conocida por los vecinos que todavía viven en el barrio, ya sea porque van a pasear al perro, porque acortan para ir a buscar el metro o bien porque en ella pueden disfrutar de una rato de tranquilidad leyendo a la sombra de la gran tilo. De la “Plaza de la Farigola”, un espacio entre las calles de Farigola y Calendau compuesto por parcelas privadas y del Ayuntamiento, se cuida hoy la Asamblea de Vallcarca que es quien ha construido el mobiliario urbano y realiza periódicas actividades.

La creación de la “plaza de la Farigola ” no se puede entender sin la larga y destructiva transformación de Vallcarca. Los núcleos primigenios del barrio fueron las fincas agrícolas de Can Falcó, Can Mas y Can Gomis, así como el hostal del Farigola, actual escuela pública de educación primaria con el mismo nombre. La urbanización del casco antiguo de Vallcarca se inicia con la construcción de torres y casas aisladas de veraneantes de Barcelona que buscaron en esa zona, alejada de la densa ciudad intramurallas y del todavía naciente Ensanche, un lugar tranquilo y con buenas condiciones ambientales. En aquellos tiempos, la zona pertenecía al término municipal de Horta que legalmente aprobó la primera urbanización en el inicio del siglo XIX. Sin embargo, a partir de mediados de los años 50 su carácter cambió sustancialmente: la segunda industrialización comportó la llegada de migrantes y el crecimiento de la ciudad. Como consecuencia, la composición social del barrio cambió y, con la construcción del viaducto de Vallacarca y la urbanización de la riera, el barrio se va integrando con el resto de la ciudad. Así, Vallcarca se densifica para dejar de ser un barrio meramente residencial. Eso da lugar al florecimiento de la vida social y cultural propia[1], aunque mantiene una situación periférica. Durante estos años también se fueron instalando pequeñas industrias artesanales, se abrieron tiendas y se habilitaron lugares de encuentro como bares, locales nocturnos y hasta salas de baile. El núcleo antiguo de Vallcarca era el núcleo comercial que abastecía el propio barrio y a los adyacentes.

La aprobación del Plan General Metropolitano (PGM) en 1976 declara la zona como área de renovación interior. Como consecuencia se congelan la mejora cotidiana de los locales, viviendas y edificios a la espera de la concreción del plan renovación municipal. El largo proceso de indeterminación y la falta de inversión municipal han jugado en contra de sus residentes, pero la concreción del plan de renovación ha comportado definitivamente el final del casco antiguo de Vallcarca. Así, en el año 2002, veinte seis años después del PGM  se aprueba una modificación del mismo (MPGM) para el ámbito de la avenida Hospital Militar- Farigola. Con el objetivo de convertir la avenida con un gran paseo con nuevas viviendas, servicios públicos y zonas verdes, la MPGM implicaba la demolición de diferentes inmuebles a lo largo de la Avenida (especialmente los que se ubicaban entre la Avenida Vallcarca y la calle Bolívar, alguno de ellos tan emblemáticos como la “Casita Blanca” ) y arrasar con buena parte del casco antiguo[2] para construir bloques de pisos. La necesidad de realizar expropiaciones dio lugar a diversos contenciosos administrativos por parte de los propietarios que alargaron el proceso, también ralentizado por la llegada de la crisis económica a partir de 2007/08 y el poco interés de los promotores privados en su desarrollo inmediato que, por otra parte, ya habían hecho negocio en el propio proceso de expropiaciones[3]. Durante el desarrollo de la MPGM el éxodo de vecinos y el sucesivo cierre de bares y comercios consolidaron la degradación urbana y social de la zona.

Así, el prolongado proceso supuso, primeramente, la proliferación de viviendas y edificios vacíos que eran expropiados por la administración o bien adquiridos por los promotores privados, algunos de ellos progresivamente ocupados. Posteriormente, una vez se fueron derribaron edificios, proliferaron solares en desuso a la espera del desarrollo definitivo del plan. Pero también supuso la aparición, como reacción, del primer huerto urbano en la actual Plaza de la Farigola. Así, se creó un  nuevo espacio de relación y cuidado entre los vecinos en uno ámbito ya caracterizado en ese momento por la dejadez municipal y el declive asociativo. Además de la actividad hortícola, en el espacio se organizaron actividades abiertas como comidas populares, cine al aire libre, recitales poéticos, etc. pero sobre todo se inició una labor de difusión de la problemática a nivel de la ciudad con el Movimiento Repensar Barcelona. El año hasta el 2008 cuando se inicia la ejecución de las expropiaciones y derribos previstos en el PGM en aquellas parcelas que imposibilita usar los pozos existentes a pesar de una gran protesta vecinal en el momento de su destrucción, salvando in extremis los árboles centenarios.

Aparte de los habituales procesos de concertación con el Ayuntamiento con algunas entidades (como la AAVV Gràcia Nord), poco después de la aprobación de la MPGM, se comienza a organizar una oposición vecinal que aglutina alrededor de la Plataforma Salvem Vallcarca donde participan miembros de otras asociaciones de vecinos, de la asamblrea de okupas de Vallcarca y del Ateneo Popular. La oposición critica el carácter especulativo del plan de renovación, en el que Nuñez y Navarro es el principal promotor privado de un zona institucionalmente degradada con un gran valor potencial de revalorización. Una de las entidades importantes en la dinamización de la Plataforma fue el Ateneu Popular de Vallcarca, inaugurado en 1996, afectado por la propia renovación urbanística y nuevamente desalojado en 2008. En el momento álgido de las protestas se cortó cada semana la Avenida Hospital Militar durante seis meses. Fue cuando la degradación física fue más punzante y también coincidió con el periodo donde se dieron un gran número de ocupaciones, se calcula que alrededor de una treintena . Esto fue utilizado por la Adminstración y las asociaciones favorables a la renovación como otro argumento para sacar adelante la reforma aprobada, intencionadamente asociando la degradación y la suciedad con las okupaciones[4]. Por otro lado, este también fue un periodo de gran actividad social, con la creación del Centro Social Okupado “el primer asalto” que fue desalojado y reabierto hasta 5 veces y donde se creó una biblioteca, un rocódromo, un comedor popular y un punto gratuito de internet. También se editó un periódico del barrio “el Espontáneo de Vallcarca” autogestionado por los vecinos.

 

2- Organización intena y externa.

 

Del Salvemos a la Asamblea de Vallcarca

Una vez aprobado el PMU en 2008, iniciados los primeros realojos durante 2009 y avanzadas las expropiaciones, la Plataforma Salvem Vallcarca se transforma. La progresiva disminución de la actividad se pueden citar seis factores que, desde el punto de vista del tejido social  explican la progresiva disminución de actividad de Salvem Vallcarca y la creación, entre otras entidades, de la Asamblea de Vallcarca: 1) la desaparición de los puntos habituales de encuentro dada la destrucción de los primeros huertos por parte de BAGURSA y la desaparición de cualquier otro espacio de encuentro como el Parador, o la inactividad de la antigua bodega ; 2 ) El hecho de que muchos vecinos que participaban en las movilizaciones fueron desahuciados y desalojados y el tejido social existente; 3) la creación de los nuevos centros sociales del barrio, como el CSO Old School, el nuevo proyecto del Ateneu Popular de Vallcarca de recuperación de la Bodega La Riera y el centro cultural del Antic Forn de Vallcarca; 4) El estallido del movimiento 15M y su descentralización hacia los barrios; 5) los planes paliativos del ayuntamiento como el Concurso de las Puertas de Collserola en 2011 , y posteriormente las accions para actuar en los solares públicos que se concretan en el pla PEUS y el pla BUITS; 6 ) La aparición del CSI Vallcarca en artículos de prensa en el diario del Independent por parte de la Plataforma Vallcarca y la realización del documental “encaixonats ” con su difusión en diferentes festivales de cine que vuelven a situar la problemática del barrio de Vallcarca en los conflictos urbanos de la ciudad.

El Ateneu Popular inicia una nueva etapa cuando pasa a junio de 2010 cuando un grupo de personas vinculadas al Ateneo pasa a hacerse cargo de la gestión de la antigua Bodega de Vallcarca que se convierte en el nuevo centro social del barrio donde, además del bar, se programan actividades políticas y culturales. A principios de 2011 comienza a funcionar en el mismo local el grupo de consumo ecológico Valldures. Y en septiembre de 2012 se inaugura el centro cultural ubicado en el Antic Forn de Vallcarca, que también programa actividades culturales semanalmente. También en 2010 se ocupó el CSO Old School. Así, poco a poco se va rearticulando el tejido social de Vallcarca.

En segundo lugar , la descentralización del movimiento 15M en los barrios supone la creación de la Asamblea de la Montaña agrupando a vecinos del Coll, Vallcarca -Penitents, Carmel, la Salud y Teixonera. La asamblea, con otros colectivos, convoca en mayo del 2012 un encuentro para decidir qué hacer con los espacios vacíos del barrio y se decide empezar a hacer un huerto en un solar en la misma calle Farigola, unos metros más abajo de la Plaza.

En cuanto el propio espacio de la Plaza[5], tras los derribos y la destrucción de los primeros huertos en 2008, el Ayuntamiento reabre el espacio donde actulamente está la plaza de Farigola y se ponen 4 bancos individuales y una zona por perros, sin ninguna otra infraestructura. Los vecinos y vecinas siguen haciendo sus actividades como proyecciones documentales, comidas populares y encuentros hasta que el espacio se incluye en la convocatoria del plan BUITS (Vacios Urbanos con Implicación Territorial y Social) promovido por el Ayuntamiento.

A partir de entonces, y ya con el precedente del nuevo huerto pocos metros más abajo, se convoca una nueva asamblea en mayo del 2012 para decidir si presentarse a la convocatoria del Ayuntamiento y debatir qué futuro se quiere para este espacio. Será el inicio de la Asamblea de Vallcarca que actualmente se reúne semanalmente en el equipamiento municipal Bosc del Turull o al Ateneo de Vallcarca y que agrupa alrededor de unas 20 personas de colectivos como la APV, l’Antic Forn de Vallcarca, la Asociación Amigos del Bosc Turull, el grupo de consumo la Valldures, el Huerto de Vallcarca, la Asamblea libertaria Heura Negra, miembros de la asamblea de la Montaña y otros vecinos a título individual. Otros colectivos fuera del barrio que también han apoyado la asamblea son la Plataforma Defensem el Park Güell, la Asociación de Vecinos y Vecinas del Casco Antiguo, RAI, Sodepau, Raons Públicas, Can Masdeu, Asociación EcoConcern, el Ateneu Rosa de Foc, Assoicació de Jóvenes de St. Antoni, por citar algunas.

 

 

3- Relación de lo común con lo público y lo privado.

 

La primera acción de la asamblea de Vallcarca fue enviar una instancia al Ayuntamiento pidiendo que el solar dejara de incluirse dentro del plan vacíos ya que la Plaza de la Farigola no era un espacio en desuso, sino un espacio que los vecinos ya utilizaban y cuidaban. A pesar de ser considerada una posible oportunidad, el Pla Buits llega en un contexto de gran desconfianza entre los colectivos que la impulsan y el Ayuntamiento. A este último se le acusa del deplorable estado actual del barrio y de connivencia con los intereses privados . Por otra parte, se niega la legitimidad al Ayuntamiento de ceder el espacio a la asociación o asociaciones que considere más oportuno ya que este espacio  que incluye el espacio social, el natural y el patrimonio histórico) se considera un común de Vallcarca que debe ser gestionado de forma abierta. Así, se reivindica el espacio como espacio como público, pero como un espacio público no estatal: 

“Consideramos que este espacio no es un solar cualquiera que se puede ceder a una entidad del barrio ni de fuera del barrio. Actualmente se trata de un espacio abierto a todos, sin discriminación de acceso ni de uso, un espacio donde se puede transitar de manera libre , donde se ha desarrollado la vida del barrio, un espacio de convivencia lleno de historia por vecinos/as. Así, debería ser considerado no tanto como un pedazo de tierra que se puede ceder a alguna entidad a través de un convenio o una ” licencia de ocupación temporal” , sino como uno de los principales espacios públicos de nuestro barrio, considerado y tratado con generosidad, pensado y construido para y por los vecinos/as y queremos que siga siendo así [6]”

Finalmente la convocatoria del plan BUITS por la gestión de este espacio quedará desierta.

Otra cuestión interesante es que la propiedad del suelo donde se ubica la plaza de Farigola. Una parte del suelo es pública y otra es privada. Por otra parte, el edificio en desuso que hay el lado, una antigua escuela de barrio durante la época republicana, posteriormente habitada y abandonada a finales de los 90 debido a su adquisición por parte de una inmobiliaria, es considerada por los vecinos también parte del conjunto de la plaza . En este sentido hay claramente una disassociación entre el espacio vivido y revindicado por el vecindario con la propiedad legal del espacio. Aceptar entrar dentro del concurso de Pla BUITS suponía focalizarse solamente en la parte pública con la pérdida de sentido del conjunto del espacio.

 

4- Futuro.

 

En la misma instancia que se presentó en el Ayuntamiento se explica cómo se quiere seguir desarrollando el proyecto. Se quiere diferenciar tres zonas del espacio en función de usos, siguiendo la línea de actividades desarrolladas hasta el momento: a) Zona de proyecciones, de reunión y de arte. Ofreciendo un espacio cultural y educativo, que favorezca el desarrollo integral del barrio; b) Zona de merendero y de artes escénicas. Ofreciendo alternativas a la ocupación del tiempo libre, fuera de la línea consumista imperante y c) Zona infantil. Mejorando la calidad de vida infantil y favoreciendo su participación social, permitiendo la integración del sector infantil en el desarrollo de la comunidad y del barrio.

Hasta el momento, aparte de ser un espacio de uso cotidiano por parte del vecindario , han continuado realizando algunas actividades , entre las que destaca la celebración de la primera Feria del Libro Independiente Autoeditado de Barcelona libro autoeditado de Barcelona. Por otra parte, en colaboración con unos estudiantes de arquitectura, se diseñó y autoconstruyó un banco múltiple que favorece el uso de debajo del espacio del tilo como punto de encuentro y descanso. Este mobiliario urbano autoconstruido resulta de un taller que se hizo en l’Antic Forn el mes de diciembre de 2012 para trabajar las ideas de usos en la plaza dentro de la contrapropuesta al pla BUITS. Actualmente es cuidado y mantenido por los miembros de la asamblea y otros colectivos del barrio.

Aparte de la gestión del espacio, la Asamblea está impulsando un proceso de participación vecinal y comunitaria empezando con un diagnóstico de toda el área. Y es que la Plaza de la Farigola no se puede entender sino es en relación al proceso de degradación que ha sufrido el barrio durante estos años y al conjunto de espacios y energías sociales actualmente presentes en el barrio.

Desde el punto de los comunes urbano, entendemos como común en este caso tanto el espacio social y urbano que conforma el barrio de Vallcarca que está siendo degradado por la implementación de una visión de ciudad alejada de los residentes, con poca sensibilidad respecto a la historia, la identidad y particularidad existentes, en connivencia con los intereses de los promotores privados. La Plaza de la Farigola es, en definitiva, una respuesta desde abajo que intenta reapropiarse de un espacio desposeído.

 

Notas:

[1] http://elpais.com/diario/2011/02/10/quaderncat/1297302987_850215.html

[2] En el sector delimitado por la avenida Vallcarca, el viaducto de Vallcarca, la plaza de Mons y las calles de Farigola, Cambrils y Gustavo Bécquer este plan es modificado por un Plan de Mejora Urbana de Vallcarca aprobado en diciembre de 2008. En él la “plaza de la Farigola” queda fuera. Este Plan supone sobre todo eliminar el vial que salía de la Avenida Vallcarca hasta la plaza Mons cruzando la nueva de intervención. La operación de mejora urbana continuaba generando el descontento de algunos vecinos, que entendían que el PMU seguía sin concretar los plazos de ejecución de las obras previstas.

[3] La plataforma Salvem Vallcarca denunció en 2008 que el Ayuntamiento había expropiado la finca situada en el número 7-23 de la calle Gustavo Bécquer, propiedad de la empresa Marial SA (filial de Núñez y Navarro), por un importe cuatro veces superior al que la empresa había pagado por la parcela en agosto de 2003.

[4] Para una explicación más detallada de este proceso ver: http://www.revistadiagonal.com/articles/analisi-critica/reforma-urbanistica-y-genesis-degradacion-vallcarca/

[5] Descripción del proceso por parte de los propios residentes: https://docs.google.com/file/d/0B5UYTFRaOwnqaDJROTk2UzRZNVk/edit

[6] Fuente: Font: http://assembleadevallcarca.wordpress.com/2013/04/28/qui-som-i-que-volem/

 

Contacto y más información:

Assemblea de Vallcarca http://assembleadevallcarca.wordpress.com/

Documental Encaixonats: http://encaixonatsavallcarca.wordpress.com/

Ateneu Popular de Vallcarca: http://apvallcarca.wordpress.com/