Cooperativa productora y consumidora de energía verde y renovable con más de 13.000 socios.

 

 

1. Descripción y origen de la experiencia

 

Som Energia es una cooperativa de producción y distribución de electricidad renovable y ecológica. Fue fundada el 10 de diciembre de 2010 con el objetivo de aprovechar la grieta legal que permitía la existencia de nuevos agentes en el mercado eléctrico español, y para democratizarlo y avanzar hacia un modelo ecológica y socialmente sostenible. Sus orígenes se remontan al 2009, cuando Gijsbert Huijink, profesor universitario holandés, fue a vivir a Girona e instaló placas fotovoltaicas en su casa. Buscó una cooperativa donde hacerlo colectivamente y se encontró que no existía ninguna. Por lo tanto, decidió fundar una cooperativa de ámbito local, con gente vinculada a la Universidad de Girona. El proceso culminó casi un año después en una asamblea abierta y fundacional de lo que hoy es la cooperativa Som Energia, que ofrece servicio a todo el Estado español.

Es un proceso con un origen muy local que experimentó un fuerte crecimiento geográfico y en su número de socios, en sólo dos años y medio. En este caso, fue fundamental la existencia de iniciativas similares en otros países europeos (Bélgica y Francia) referentes en los cuales inspirarse para iniciar su propia cooperativa.

 

2. Funcionamiento interno y externo

 

Tanto el funcionamiento como la estructura organizativa de Som Energia constituyen dos de sus elementos más destacados. Básicamente, el modelo organizativo se basa en una estructura horizontal y descentralizada. Es por ello que los “grupos locales” representan su principal motor y eje organizativo. Guiándose por algunas directivas colectivas, los grupos locales funcionan bajo el parámetro de la autonomía y no se requiere de ningún pre-requisito para entrar a formar parte del grupo en particular o de la cooperativa en general, más allá de ser socio o socia. Ello hace que la naturaleza y actividad de cada grupo sea muy heterogénea y rica. Estos se encargan de faenas tales como la sensibilización, la difusión y promoción de la cooperativa, la búsqueda de nuevos socios y, en definitiva, las responsabilidades directamente asociadas a su ámbito de acción más inmediato, a saber; la ciudad o el pueblo. Actualmente existen más de cincuenta grupos locales esparcidos por todo el Estado español. Su proceso de crecimiento se basa en una dinámica de bottom-up, a saber; que el crecimiento, las faenas y la dinamización colectiva se nutre de la iniciativa, el esfuerzo y la participación directa de los miembros de los grupos locales. Esto ha asegurado una estructura muy participativa, dinámicas de funcionamiento y de toma de decisiones muy democráticas y transparentes y, en definitiva, un modelo propio creado gracias al esfuerzo y la participación directa de los directamente implicados: los socios y socias.

Por otro lado, la estructura organizativa también cuenta con las “comisiones de trabajo temático” o “sectoriales” que comprenden a los socios de diferentes poblaciones y que se encargan de llevar a cabo faenas o responsabilidades específicas que sobrepasan las competencias o los límites territoriales, como las cuestiones especializadas, traducciones, desarrollo técnico e informático, análisis de proyectos y nuevos servicios, entre otros. Estos grupos siguen la lógica de los “grupos locales”, aunque, por su naturaleza, desarrollan su tasca de forma coordinada con otros grupos locales, temáticos o con el propio Consejo Rector de la cooperativa. Las comisiones de trabajo sectorial, así como el resto de grupos locales o los socios que así lo quieran, disponen de una plataforma virtual diseñada ad hoc para facilitar la comunicación, el trabajo colaborativo y en red y, en definitiva, cualquier tasca eventual o estructural que requiera un contacto y coordinación permanente.

El modelo organizativo, los dos tipos de grupos y los instrumentos de trabajo colaborativo, han reforzado la capacidad de trabajo, de eficacia y eficiencia, así como una gestión y organización interna más participativa y resolutiva. A la vez, las particularidades de su modelo de gobernanza les fortalece, no sólo internamente, sino sobre todo de cara hacia fuera en sus relaciones con otros agentes y cooperativas, así como también respecto de la sociedad civil de la cual están recibiendo todo tipo de mensajes de apoyo y muestras de interés y complicidad. El objetivo pues, es facilitar la participación en las asambleas y los grupos de trabajo, maximizando la transparencia y la democracia interna.

El papel de los socios y socias

Cabe destacar que para recibir energía a domicilio, es requisito indispensable ser socio, que se consigue haciendo una aportación inicial de 100 euros. Así mismo, la estrategia adoptada ha sido la de un mismo socio-usuario pueda domiciliar la factura (el servicio) de otras cinco personas. Así se ha conseguido extender la cobertura del servicio ofrecido y, por otro lado, extender también la difusión de la propia cooperativa. Esta estrategia se ha adoptado para poder hacer un crecimiento rápido y facilitar la provisión de energía de una forma más dinámica y flexible. No obstante, el objetivo a largo plazo es que cada “consumidor” se convierta en socio o socia. Inicialmente se empezó a proveer energía sólo a particulares o pequeñas empresas (las que consumen lo mínimo). Actualmente, pero, el servicio se ha abierto a personas jurídicas de una dimensión superior y está en marcha una estrategia para poder proveer a grandes consumidores, ya sean públicos o privados. Esto permitirá poner fin a situaciones como las del Ayuntamiento de Girona, que no ha podido recibir energía verde y renovable aún y ser socio porqué la cooperativa todavía no ofrece comercialización a este tipo de instituciones.

El grueso de la gente asociada acostumbra a tener un perfil más “pasivo”: reciben la información, pagan las cuotas, etc., pero cabe destacar también que hay muchos socios que participan de un modo mucho más activo, asistiendo a las asambleas, haciendo difusión, participando de los grupos locales o las comisiones de trabajo temático, etc. (se calcula que aproximadamente 400 personas participaron directa o por internet de la última asamblea general). La participación de los socios y socias se ve favorecida y potenciada ya que el principio del trabajo es el ámbito local y no se requiere gran experiencia ni conocimientos técnicos para colaborar. Cada uno puede ofrecer lo que tiene, formarse e informarse de una forma progresiva.

 

3. Relación con lo público y la privado

 

El sector energético español es especialmente piramidal y oligárquico y, por lo tanto, representa un sector donde es difícil desarrollar experiencias como las de Som Energia. Por ello, los contactos o relaciones con otros agentes económicos merece una atención especial. Por un lado, con el sector privado se ha priorizado la colaboración con otras empresas del sector social o cooperativo. En el mismo sector eléctrico, existen permanentes contactos e intercambio de ideas con otras entidades alternativas con el objetivo final de influir en el ámbito escandalosamente condicionado por los intereses de las empresas eléctricas convencionales. También cabe tener en cuenta que el transporte y la distribución de la electricidad en el Estado español es un mercado captivo (monopolio natural), a los cuales ninguna empresa comercializadora puede evitar; tampoco Som Energia, a los cuales hay que pagar por sus servicios, de forma que la energía verde producida y comprada por Som Energia puede llegar a los socios y socias consumidores. Esto será así mientras no se desarrollen y extiendan proyectos de auto-generación de energía, uno de los campos donde la cooperativa está trabajando actualmente.

En lo que respecta al ámbito público, están recibiendo muestras de apoyo por parte de determinados ayuntamientos y entes locales. Creen que la implementación de los objetivos de sostenibilidad de cara a la Administración local queda todavía lejos. Hay que destacar que varios ayuntamientos se han interesado por su experiencia y servicios, quizás para cumplir con aquello “políticamente correcto”, aunque simultáneamente esto ha permitido a Som Energia ganar una notoriedad y promoción que también les es beneficiosa. También han mantenido contactos con el Institut Català de l’Energia y, en sus inicios, con el Instituto Català de Finances. Aunque no recibieron ninguna ayuda económica, tampoco ello les supuso un problema ya que básicamente les alcanza las aportaciones de sus propios socios.

Cooperativismo ciudadano en el ámbito energético

La particularidad más destacada recae en que es una experiencia de éxito de cómo crear economía social y cooperativa desde el ámbito local i ciudadano. Ello es doblemente interesante ya que, a parte de ofrecer un servicio técnicamente complejo, lo hacen dentro de un sector altamente jerarquizado y oligopólico. El sector de las eléctricas en el Estado español es un caso paradigmático de cómo la simbiosis del sector privado y el público puede (re)producirse y generar grandes beneficios para ambos. Los casos de “puerta giratoria” son numerosos y sonados, factor que, entre otros, provoca que los usuarios del Estado paguen uno de los precios más altos de toda la UE. Por ello, constituye un caso muy relevante del llamado “bien común”. Históricamente, la energía constituía un sector estratégico para los estados, que en buena parte de Europa se nacionalizó a partir de 1945. Actualmente, pro, este sector se encuentra copado por grandes corporaciones privadas donde también intervienen fondos de pensiones y grandes carteras de productos financieros. Este sector es un claro ejemplo de los procesos de “acumulación por desposesión” de que habla David Harvey, ya que partían de ser un servicio público, que paulatinamente se ha ido privatizando en favor de los intereses de estas grandes compañías.

Cuando el estado se des-responsabiliza de proveer de servicios públicos básicos (como la energía) queda la acción auto-organizada de la ciudadanía para cubrir sus propias necesidades. La energía, como bien público, pasa así a convertirse en un servicio común, gestionado por la misma comunidad de usuarios. No obstante, las resistencias económicas (por parte de las compañías), como las políticas (de los gobiernos y las administraciones públicas), obstaculizan la actividad en favor del bien común. Som Energia es, por lo tanto, una experiencia de éxito, no sólo porqué técnicamente está consiguiendo proveer de electricidad renovable a muchos particulares, sino sobretodo porqué demuestra que la capacidad de auto-organización ciudadana, la posibilidad de crear otros tipos de “mercados” y otros tipos de economía al servicio de las sociedades y no a los intereses privados.

 

4. Resultados

 

Som Energia ha experimentado un crecimiento exponencial en lo que respecta al número de socios, que actualmente se encuentra cerca de los 12.000. Así, combinado con sus particularidades como cooperativa, les ha reportado convertirse en una referencia dentro del ámbito de la economía social y cooperativa, así como convertirse en un referente –tanto empresarial como apuesta política– para diferentes experiencias de participación ciudadana.

Son una empresa bien gestionada en lo técnico y lo económico y, de cara al futuro, pretenden contribuir con otras empresas cooperativas o de la economía social, a crear un lobby de presión en el sector eléctrico y en la Administración pública. Ello no excluye la voluntad de convertirse una “masa crítica ciudadana” en favor de las energías renovables y otra forma de entender la participación ciudadana en los asuntos económicos y energéticos.

Actualmente disponen de nueve personas asalariadas en tascas técnicas y administrativas o que requieren una dedicación constante, aunque el ritmo de contratación está estrechamente vinculado a la velocidad de crecimiento de socios y socias. Es pues, un modelo de crecimiento empresarial basado en la responsabilidad y la coherencia interna. Som Energia no se podría entender sin la relación y vinculación con otros agentes que componen lo que llamamos “la economía social y cooperativa”. Es por ello que forma parte de varias plataformas y entidades, como : la Xarxa d’Economia Solidaria de Catalunya, la Federació de Cooperatives de Treball de Catalunya, el Coop57, ArsCoop (seguros), la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético de Madrid, la Xarxa per la Sobirania Energètica, el Mercado Social de Madrid o ResCoop (la federación de cooperativas europeas). Un ejemplo de la participación con otras cooperativas es la ayuda y la asesoría que han prestado a Boa Energia (cooperativa de producción y distribución de energía verde de Portugal), proceso en el que han co-participado con otros grupos cooperativos de Bélgica y Francia.